Esta vivienda unifamiliar se ubica en La Moraleja, una de las zonas residenciales más exclusivas de Madrid, y se desarrolla sobre una parcela de más de una hectárea. Con más de 2,000 m² construidos, el proyecto propone una arquitectura contemporánea que se integra de forma natural en su entorno.
La vivienda se articula a partir de muros paralelos de hormigón armado blanco visto, que definen la estructura y el carácter del proyecto, generando espacios abiertos y continuos conectados mediante grandes paños de vidrio. Esta disposición diluye los límites entre interior y exterior, reforzando la relación con el paisaje.
La terraza, vinculada a la piscina y al jardín, actúa como una extensión del espacio habitable, mientras que el diseño paisajístico, concebido como un bosque doméstico que conserva especies autóctonas, completa una propuesta donde arquitectura, naturaleza y bienestar conviven en equilibrio.